Aproximadamente una tercera parte del crecimiento
facial se lleva a cabo ente los 10 y 20 años de edad. A la edad
de 12 años, la mayoría de los niños tiene todos
sus dientes permanentes, con excepción de los terceros molares.
Si existe algún problema de oclusión, este es un momento
excelente para su tratamiento. La observación regular de cambios
en el crecimiento es importante para que se tomen decisiones acerca
de la posible necesidad de mover dientes. Los Odontopediatras pueden
tratar algunas formas de mal oclusión, que son desviaciones de
la forma normal en que los dientes del maxilar se encuentran y se relacionan
con los dientes de la mandíbula. El primer paso es evaluar si
es adecuado tratar la mal oclusión en ese momento o esperar a
que haya más crecimiento.
Existen ventajas definitivas para el tratamiento
de problemas como el apiñamiento y las mordidas cruzadas antes
de llegar a la etapa adulta, como una mayor posibilidad de que esos
dientes no regresen a su posición original más tarde.